Explosión en Tandil

El día 31 de enero por la mañana se sintió en la ciudad de Tandil una fuerte explosión que repercutió en todo el casco urbano. En ese momento varios vecinos de distintos puntos de la ciudad expresaron su inquietud al respecto [El Eco, El Diario de Tandil].

Varias horas después el municipio dio a conocer que esa explosión resultó provenir de una detonación en una cantera ubicada en la zona del Cerro de la Virgen del partido de Tandil. Dado lo acontecido, es una buena oportunidad para recordar el marco normativo que regula las detonaciones, en particular en el partido de Tandil y en general en la provincia de Buenos Aires.

La ley 14.126 del 2010 establece cómo “Paisaje Protegido de Interés Provincial” de conformidad a los términos y condiciones de la Ley 12.704, al área del Partido de Tandil denominada “la poligonal”, conformada por la intersección de las actuales Rutas Nacional N° 226 y Provinciales N° 74 y N° 30.

Vista de la poligonal

La explosión tuvo su origen en la cantera Tartagal de la compañía Equimac S.A. detrás del Cerro de la virgen, a unos 7 km aproximadamente del punto más cercano de la poligonal.

 

¿Cómo se regulan las detonaciones?

A nivel provincial, la actividad minera esta regulada por el Ministerio de la Producción y el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) quienes son Autoridad de Aplicación de las diferentes leyes y decretos que componen al marco normativo. En este sentido, el Decreto provincial N° 968-97 cuya finalidad es complementar los contenidos de la Ley Nacional N° 24.585 (Código de minería) establece en sus Anexos II, III, IV y V los datos mínimos que deberá contener el Informe de Impacto Ambiental para las etapas de Prospección, Exploración, Explotación y establecimientos existentes respectivamente. De allí surge que para las etapas de explotación y para los establecimientos existentes es obligatorio presentar informes que contengan estudios de contaminación Acústica.

 

¿Existe alguna normativa que regule los límites máximos de ruido y vibraciones?

No hay una normativa que vincule directamente la actividad minera con límites máximos de emisión sonora y vibraciones ni criterios técnicos a cumplir al momento de realizar la medición y evaluación. No obstante, es importante destacar que existen varias normas IRAM que fijan los lineamientos técnicos que deben cumplirse a la hora de realizar las evaluaciones de impacto acústico para casos más generales. Algunas de las normas más importantes son:

IRAM 4062: Evaluación de ruidos molestos al vecindario.

IRAM 4078: Evaluación de la exposición humana a vibraciones.

IRAM 4077: Guía para medición de vibraciones y evaluación de su efecto sobre los edificios.

 

¿Hay regulación en otros lados? ¿Qué ejemplos hay a nivel internacional?

A nivel internacional hay numerosos casos tanto de países como estados que tienen regulada en mayor o menor medida la actividad minera y su impacto acústico y vibratorio. Algunos de los ejemplos más importantes son:

Alemania: Cuenta con la norma DIN 4150, la cual consta de tres partes:

  1. Efectos en estructuras.
  2. Efectos en personas dentro de edificaciones.
  3. Predicción de los parámetros de medición.

Queensland (Australia): Presenta una guía para el manejo y control del ruido y las vibraciones provocadas por voladuras. Establece límites de sobrepresión1 y de vibraciones ocasionados por la actividad de la construcción y de canteras:

Sobrepresión por voladura Picos de 115 dB para 9 de 10 voladuras consecutivas y picos no mayores a 120 dB para voladuras individuales.
Vibración 5 mm/s de velocidad pico de partícula para 9 de 10 voladuras consecutivas y 10 mm/s de velocidad pico de partícula para voladuras individuales

A su vez también presenta los protocolos de medición y monitoreo, exigiendo en este último caso que la información recolectada sea de al menos 5 años.

Reino Unido: Cuenta con la norma BS 5228-2:2009, la cual hasta aquí es una de las más completas, presenta una guía de buenas prácticas con el fin de reducir las vibraciones y sobrepresiones ocasionadas por las voladuras, limita los niveles máximos y presenta los protocolos para mediciones y monitoreos.

 

El caso de Tandil

La ciudad de Tandil cuenta con la Ordenanza N° 8867, cuya finalidad es la erradicación de ruidos molestos y vibraciones en el partido. Para tal fin, en su Articulo 2 declara: “Prohíbase producir, causar o estimular ruidos molestos y vibraciones en lugares públicos o privados, cualesquiera sean sus orígenes, cuando por razones de hora o lugar, o por su calidad o grado de intensidad trasciendan a la vía pública o perturben o puedan perturbar a vecinos o causar perjuicios de cualquier naturaleza a personas que operen o manipulen las fuentes que los producen, sean éstas fijas o móviles”

En cuanto a los métodos de medición y evaluación, la ordenanza hace referencia a las normas IRAM 4062, 4074, 4079 y 4081. Aquí nos encontramos con la particularidad de que ninguna de estas normas evalúa los niveles máximos de vibraciones ni su procedimiento de medición, cómo así tampoco los niveles de ruido máximos en la vía pública.

 

¿Qué medidas podemos tomar al respecto?

En función de lo presentado es claro que la primera medida a tomar deberá ser la actualización del marco normativo, solicitando informes de impacto acústico y vibratorio y estandarizando los protocolos de medición para cada caso.

La incorporación de buenas prácticas tendientes a disminuir los niveles de sobrepresiones y vibraciones provocadas por las detonaciones puede ser una buena opción. Asimismo, también es aconsejable que se incorporen sistemas de monitoreo continuo de ruidos y vibraciones con el propósito de verificar que los límites máximos se cumplan.   

 

Una sobrepresión es una variación de la presión atmosférica ocasionada por una onda de choque, puede ser provocado al momento de romper la barrera del sonido o por una explosión. Las frecuencias de esta sobrepresión se encuentran en el límite inferior audible, teniendo incluso muchas veces componentes no audibles denominadas infrasonidos.


Sobre el autor:

Ingeniero de sonido (tesis pendiente), apasionado de la acústica y la física, me desempeñé durante casi tres años como técnico de evaluación de impacto acústico y vibratorio en la Agencia de Protección Ambiental en la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente trabajo en el diseño de sistemas de audio para simuladores de entrenamiento en Media.Lab y soy co-fundador de Acoustic Solutions.


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